Hiperhidrosis: causas y tratamiento

hiperhidrosis

Es una enfermedad que es caracterizada por exceso de sudoración. A pesar de no ser grave, si afecta de manera importante nuestras relaciones personales y sociales. Para todos los casos, la hiperhidrosis está asociada al exceso de sudor ecrino o inodoro (sin olor) del cuerpo.

En casos severos, puede ser muy incómoda, para el que la padece y para aquellos que le rodean. La molestia alrededor de ella radica a que se relaciona erróneamente con la falta de higiene corporal.

Ahora bien, esta afección es contraria a la bromhidrosis, que se presenta cuando la descomposición del sudor de las glándulas sudoríparas apocrinas expulsan mal olor.

 

¿Qué tipos de hiperhidrosis existen?

Según su origen se pueden definir dos tipos:

  • La primaria, que puede iniciar en cualquier momento de la vida, sin causa aparente.
  • La secundaria, generalmente ocurre por trastornos en las glándulas tiroidea, pituitaria o por infecciones, tumores, fármacos, entre sus principales promotores.

 

Causas

Si esta afección es secundaria puede ser ocasionada por alguna de las siguientes condiciones médicas:

  • Padecimientos relacionados con la tiroides.
  • Problemas con el control de la glucosa en la sangre.
  • Algunas cardiopatías.
  • Enfermedades relacionadas con los pulmones.
  • Menopausia, en el caso exclusivo de las mujeres.
  • Enfermedad o mal de Parkinson.
  • Ciertas lesiones en la médula espinal.
  • Ataques cerebrovasculares.
  • Acromegalia (padecimiento causado por una lesión en la glándula pituitaria que origina exceso de la hormona del crecimiento).
  • Tuberculosis y otras infecciones.
  • Cáncer.
  • Síndrome carcinoide (síntomas que presentan las personas que padecen de carcinomas).
  • Algunos medicamentos tales como antidepresivos, remedios para tratar la hormona tiroidea y por suplementos del Zinc.

 

Tratamiento

Esta condición puede ser tratada mediante cirugía o con inyecciones de toxina botulínica (comercialmente conocido como bótox), no obstante te recomendamos evaluar primordialmente la alternativa natural.

En vista de que la naturaleza te ofrece soluciones saludables sin efectos secundarios que afecten tu calidad de vida a largo plazo. Dentro de algunos de estos tratamientos más efectivos podemos encontrar:

  • El bicarbonato de sodio. Este lo podrás aplicar directamente en el área afectada luego del baño. Es ideal para manos y axilas.
  • Mezcla dos cucharadas de vinagre con una de alcohol y úsalo durante cada noche antes de dormir.
  • Toma jugo de tomate luego del desayuno, que te ayudará a mantener equilibrado la acidez de tu cuerpo.
  • Controla la actividad de las glándulas sudoríparas con el té de salvia. Ocasionará mejores resultados consumirlo dos veces al día.
  • El té verde también es muy efectivo si lo colocas con mota en la zona con hiperhidrosis, pues sus ácidos actúan como un excelente astringente.
  • Algo que te puede ayudar a equilibrar tu sudoración es la aplicación tópica de ácido bórico.

 

Consejos

Es importante que tengas presente que además del tratamiento natural que escojas debes acostumbrarte a utilizar ropa de algodón. Estas prendas permiten que la piel respire de manera natural y evitarás el exceso de transpiración.

También es importante el uso de calcetines de materiales naturales. Lleva siempre medias de hilo, lana, algodón o seda. Los materiales mencionados igualmente permiten la transpiración. Acostúmbrate a cambiarlo varias veces al día, de ser necesario.

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